Reflexionando sobre la practica y la vida internauta
He estado reflexionando acerca del coste personal que nos supone a todos los practicantes el estar colgados de las redes y de sus movimientos durante todo el día para ver en todo momento cómo se desarrolla nuestro personaje en ellas, como si de un gran hermano se tratara.
A mi forma de ver, o en mi caso lógicamente en particular, que podido atisbar dos posibilidades conclusiones o ambas a la par, todavía no me puedo pronunciar
La primera, es porque quizá pienso en un bien necesario el compartir conocimientos sin ahondar en los motivos que nos llevan particular a cada uno, a ellos. Por lo que entiendo que es tan respetable una opción/tradición como otra siempre y cuando sea con un fin para el bien personal o común.
La segunda, es que si somos realmente practicantes y hacemos por compromiso aceptado ( y no tácitamente sino por elección) y adoptado por devoción real , cómo podemos dedicar tanto tiempo a algo q nos aparta de nuestro objetivo o meta más alta? Si somos como he precisado antes practicantes y no fingimos serlo.
Acaso el ego que nos proporciona el beneficio que se obtiene con la práctica, nos lleva a perdernos y pensar que pasamos de discípulos a maestros sin estar plenamente realizados?
Sin llegar a esclarecer esta disyuntiva, y hasta dónde yo proyecto mis venenos ( kleshas o emociones perturbadoras...miedo, la ignorancia, el deseo...causas de sufrimiento al fin y al cabo) o la pretensión misma de realización a través de la didáctica.
No obstante, lo que sí puedo apreciar realmente o empíricamente, es que, después de salir de la cueva y meterme en estos jardines que no contemplo menos caóticos que la realidad social «en se y per se», y de la que he pretendido alejarme todo este tiempo para salvar estos obstáculos, es el prescindir de mis prácticas diarias, mi concentración mi compromiso y disciplina, para alcanzar quizá una meta por ahora muy alta para mí, como es la didáctica.
Lo poco ciertamente es de reconocer en las redes hasta ahora quizá me ha ofrecido una idea errónea del trasfondo real, no sé, pero si he apreciado una presunción surrealista de maestría difícilmente contrastable , y para mi sorprendente ya que maestros muy realizados no se consideran así mismos maestros y se muestran muy reacios a aceptar que como tal se les reconozca…
Y diré más, mi reacción de perplejidad ha sido superlativa cuando personas que no sabía de su percepción de mis «posts» me ha preguntado si estaba bien, ya que no había publicado en varios días...luego cuál es la incoherencia?
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